-Esperadme aquí un momento, y cuidad de esta posición, comprobaré que terminamos la misión-
Desapareció entre los escombros y nadie lo volvió a ver, nadie sabría, que aquel loco coronel, renunciaría a una gloria que jamas logró entender, y decidió cargar su arma con un clavel.
A veces se escapaba a la cantina y llorando le contaba a una mujer, que si el honor y la victoria, valen más que las personas es que no hemos aprendido nada.
Coronel

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